He aquí unos consejos prácticos para lograr una correcta ventilación:
El aire ya viciado que sale de la incubadora o nacedora debe ser a su vez ventilado fuera de la habitación. Esto especialmente si la máquina está localizada en una habitación cerrada o muy pequeña. Ventilar correctamente el lugar dónde se encuentra, nos asegura una apropiada ventilación al interior de la máquina y que el aire fresco estará disponible para los embriones. Normalmente, cuando tenemos una incubadora o nacedora casera, tendemos a cerrar las ventanas y las puertas de la habitación en la que la tenemos, con la intención de conservar el calor y la humedad. Esto, por supuesto, es un error, ya que la máquina estará sacando el aire viciado con dióxido de carbono a la habitación y de esta misma estará tomando el aire para ventilar la máquina, lo que nos puede ocasionar problemas de correcta oxigenación e los embriones.
El mayor volumen de oxigeno se va a necesitar hacia el final del periodo de incubación, ya que los embriones son más grandes y su frecuencia de respiración aumenta notablemente.
En las grandes incubadoras comerciales, las ventilas están siempre en movimiento abriendo o cerrando lentamente, a menos que alcancen el punto de completamente abiertas o cerradas. Si el termostato está ajustado a 100°F., las ventilas comienzan a abrirse cuando la temperatura alcanza los 100°F.. y a cerrarse cuando está debajo de 100°F. (las ventilas están instaladas de tal manera que jamás están completamente cerradas.) Con este método de control, las ventilas tienden a estar casi cerradas durante los meses de invierno, cuando aire más frió entra en la máquina. Por el contrario, durante la primavera tardía, el verano y principios del otoño, el consumo de aire mas caliente usualmente mantiene las ventilas abiertas entre un 50 y 100%. Este mismo patrón se presenta en primavera, cuando tenemos días calientes y noches frías. Durante los primeros días de desarrollo del embrión, este desprende menos calor, entonces, las ventilas tienden a cerrarse mas que con embriones en estados avanzados de desarrollo.
La explicación más sencilla para ajustar las ventilas de una incubadora o nacedora casera manualmente es:
1.- Provea mayor ventilación cuando los embriones estén en etapas avanzadas de desarrollo o cuando la temperatura exterior decrezca.
2.- Asegúrese de que la ventilación de entrada y de salida para la máquina sea la misma.
3.- Preste tanta atención a la apropiada ventilación, como la presta a la temperatura y a la humedad (recuerde que es igualmente importante)
4.- Asegúrese de que se está deshaciendo del aire viciado, especialmente en cuartos pequeños o cerrados, de manera que la máquina pueda tomar aire limpio y fresco.
5.- Si la máquina ha sido cargada en distintas ocasiones, tendremos embriones en diferentes etapas de desarrollo. En este caso, a menos que el aire exterior esté muy frío, las ventilas no deben estar cerradas a más del 50% de su capacidad. Especialmente si la máquina está casi llena o llena de producto.
¿Cómo saber si la ventilación de la incubadora o nacedora es insuficiente?
La primera señal suele ser un bajo porcentaje de nacimientos. La falta de ventilación apropiada puede estar contribuyendo a este factor si, después de examinar a varios embriones muertos en el cascarón se observan las siguientes condiciones:
1.- La mayoría de los embriones alcanzan desarrollo hasta el día 19 o 20.
2.- No están deshidratados.
3.- No están mal posicionados.
4.- La yema restante en el interior del huevo parece estar en buenas condiciones y libre de enfermedades.
5.- La lectura de humedad se acerca más a 90 que a 80.
6.- El elemento de calentamiento está raramente encendido durante las últimas etapas del desarrollo.
7.- Las ventilas no están abiertas.