Las aves, incluyendo gallinas y codornices, voltean el huevo durante la incubación en el nido. La naturaleza provee a las aves que anidan con el instinto y nosotros sabemos que el volteo es necesario en las incubadoras para obtener el máximo potencial de nacimiento en un huevo.
Aún si todos los factores necesarios, como temperatura y humedad, están operando perfectamente, nuestro porcentaje de nacimientos puede resultar muy bajo si las medidas de higiene que aplicamos son insuficientes. La higiene deficiente no solo puede causar bajo porcentaje de nacimientos, sino subsecuente muerte prematura en la criadora, así como muerte lenta o periodos de pobre o nulo crecimiento. Lo que es lo mismo, puede causar grandes pérdidas de dinero.
Las herramientas más importantes para usar en la limpieza y desinfección de una incubadora son:
- Agua
- Detergente
- Cloro
- Trabajo duro
Algunas personas piensan, erróneamente, que un buen desinfectante es la solución a sus problemas; que desinfectar puede sustituir el limpiar. Esto simplemente no es verdad.
Recordemos esto: Es casi imposible desinfectar un ambiente sucio. ¿Porqué? Porque la mayoría de los desinfectantes pierden su efectividad tan pronto como entran en contacto con materia orgánica. A más sucia la superficie a limpiar, menos efectivo el desinfectante aplicado.
Algunos desinfectantes son más efectivos en presencia de materia orgánica que otros. Los más efectivos resultan corrosivos, emiten gases nocivos y/o tóxicos y normalmente no son usados en incubadoras.
Una buena limpieza, usando simplemente agua y detergente, puede eliminar entre el 95 y el 99% de los microbios. En este caso, cuando la limpieza se hace con suficiente frecuencia y asumiendo que los huevos que se introducen en la máquina están bien limpios, el trabajo de desinfección puede “no hacerse tan seguido”.
La manera más sencilla de lavar y desinfectar, al mismo tiempo, una incubadora o nacedora es utilizando una solución de 20 gotas de cloro por litro de agua para limpiar todo el interior de la máquina; siempre cuidando retirar antes la suciedad pegada en las paredes de la misma.
En cuanto a la limpieza de los huevos, esta debe realizarse antes de introducirlos a la incubadora. La solución a preparar para este efecto es 8 a 10 gotas de cloro por litro de agua. El procedimiento es simple. Con un trapo humedecido en esta solución, se deben limpiar perfectamente los huevos, cuidando no dejarles excremento o sangre. Recuerde, mala higiene puede ocasionar tantos o mayores problemas como tener dificultades con la temperatura, la humedad, el volteo o la mala ventilación en el proceso de incubación artificial.